
De cuerpo pequeño, aplanado y angosto, con antenas delgadas, con los dos últimos segmentos ligeramente engrosados.
Tórax con tres protuberancias longitudinales y seis grandes dientes en sus bordes laterales que los hacen fácilmente reconocibles.
Los adultos miden 2,5 a 3,5 mm de longitud.
El color varia de café oscuro a casi negro, tiene el diámetro de los oíos más grande que el temple que está detrás de los ojos, en comparación con los ojos más pequeños y la cabeza más triangular del surinamensis.
No son capaces de volar, pero son extraordinariamente móviles.

Se encuentran distribuidos en todo el mundo.
La hembra deposita huevos de color blanco, alargados, aislados o en grupos de 4 a 5.
A los 4 ó 5 días emergen pequeñas larvas de color blanco amarillento, que al pasar al estado de pupa construyen capullos.
El adulto vive de 3 a 6 meses aunque se han encontrado casos que pueden vivir hasta 3 años.

Se considera plaga secundaria para granos de cereales enteros y sanos, aunque puede ser una plaga primaria para los productos de la molienda y oleaginosas de endospermo más blando.
El surinamensis ataca una gran variedad de productos, llega a alcanzar elevadas poblaciones en trigo almacenado, con elevado porcentaje de impurezas, especialmente en los graneros.